Me encantan las pelícuas de Miguel Albaladejo, al menos las que he visto hasta ahora. Me gusta que salgan sus amigos (Elvira Lindo) y familiares (Geli Albaladejo) haciendo pequeños cameos. Y me gusta pensar que el cine español existe más allá de los taquillazos de Torrente.

Esta película, ‘Cachorro’, no rompió taquillas, a pesar de meter el dedo en la llaga en un tema que, en el siglo y en el país que estamos, sigue creando polémica social: el de las adopciones/acogidas de menores por parte de personas homosexuales.

Es cierto que relacionar el hecho de ser unos buenos padres (biológicos, adoptivos o de acogida) con la opción sexual de cada cual puede parecer tan absurdo (lo es, de hecho) como aventurar si un niño va a ser buen o mal estudiante basándose en que prefiera los perros a los gatos. O en que no le gusten los bichos.

Sin embargo, por estúpido que parezca, hay gente que bajo ningún concepto acepta la adopción u acogida por parte de personas homosexuales, aduciendo que éstos son un mal referente para los niños. ¿Porque son peores personas? Qué va, es mucho más simple…! porque su opción sexual no es la normal…  y ya se sabe, los niños imitan lo que ven.

Hay quien se siente un poco más abierto y acepta este tipo de adopciones. Eso sí, como el que elige el menor de los males (“si hay niños que van a morirse o a quedarse en los orfanatos…”), en ningún caso porque lo vean equiparable a una adopción por parte de padres heteros.

Por último están los tolerantes de boquilla (mis favoritos), que no tienen ningún problema con los homosexuales, de hecho, incluso tienen amigos gays!  :D, y si se oponen a este tipo de acogidas es sólo por el bien del niño… (qué arte!)

Y es que ya se sabe lo hijos de puta que son el resto de los niños en el cole… ¿qué va a pasar cuando se metan con él por tener dos papás /mamás? ¿cómo lo va a explicar? No, si visto así… lo mejor es evitarle ese mal trago, claaaaro…

Lo que yo me pregunto es si será eso muy diferente a tener que explicar que tu papá/mamá se ha quedado sin trabajo y por eso llevas la misma mochila del año pasado. O a explicar que tu papá y tu mamá ya no viven juntos. O por qué tus papás no son chinos y tú sí lo eres. O por qué no comes jamón, con lo bueno que está.

Yo, así, sin ser psicóloga ni na’, diría que no. Es más, creo que cualquier cosa, por nimia que sea, que se salga de lo habitual (que no de lo normal) puede convertir a un niño en protagonista involuntario de su entorno. Y para eso están los profesores y los padres, para evitar que estas anormalidades pasen de ser algo anecdótico a convertirse en algo discriminatorio.

Quizá por eso esta última actitud me parece la peor de todas, porque con este tipo de argumentos no sólo pretenden estar salvando a los niños de esa discriminación a la que supuestamente se verían sometidos, sino que se consigue afianzar los prejuicios (que evidentemente no reconocen tener) basándolos en un “a mí tampoco me gusta, pero la sociedad es así…“. Como si la sociedad no pudiera evolucionar.  Como si no fuera responsabilidad de todos luchar para que lo haga.

Yo debo ser muy obtusa, pero sigo sin ver la relación que puede haber entre ser un buen padre (o madre) y la opción sexual personal. En mi caso, que he pasado por un proceso de adopción para tener a mi hija, la psicóloga no me hizo preguntas especialmente explícitas en lo tocante al sexo. Imagino que porque lo que me guste a mí hacer o dejar de hacer en la cama, y la educación que vaya a darle a mi hija no tienen nada que ver. Si lo tuviera, qué pasaría si, aún siendo heterosexual practicara el sexo anal con mi pareja (o con quien me diera la real gana)? O el sexo oral? Afectaría eso a mi calidad como madre? Y si mañana me enamorase de una mujer? O Chema de un hombre? Cambiaría eso en algo lo que sentimos por nuestra hija? Necesitaríamos examinarnos de nuevo como quien pasa la ITV? Deberían en ese caso los servicios sociales retirarnos la custodia por su bien?

Respecto a los que defienden que un niño/a necesita un padre y una madre porque cada uno le aporta algo distinto según su género y sin uno de los dos su desarrollo emocional se queda cojo, en mi opinión, que en una sociedad que lucha tanto (al menos de boquilla) por la igualdad entre hombres y mujeres sigan existiendo estos roles, este concepto de la complementariedad basado en algo socialmente construido como es el género, es un sinsentido. No se trata de que uno de los padres “haga de” madre. Se trata de aportar lo mejor de cada cual. Hay familias monoparentales, padres separados / madres solteras, que crían hijos perfectamente sanos emocionalmente. No veo porqué tendría que ser un problema que todo ese amor, cariño, cuidados y educación venga de dos fuentes, independientemente de su sexo. Al final, estamos hablando de PERSONAS.

Así es como yo lo veo. Cada uno tendrá su opinión, por supuesto. Todos los cambios sociales llevan su tiempo, pero yo confío en que nuestra sociedad vaya poco a poco asimilando esta lucha de igualdad de derechos. Sin perder en ningún momento de vista que por encima de todo, está nuestro deber como sociedad de proporcionarle al niño la mejor familia posible, sea ésta homo, hetero o monoparental.

Ser padre no es ninguna obligación (o no debería). Es una responsabilidad elegida que cada cual asume según sus valores. Y los valores no dependen de si llenas el carrito con carne o con pescado. Dependen de la educación, de la sensibilidad, de la experiencia, de la tolerancia hacia lo que no entendemos (con lo que entendemos no es tolerancia, es otra cosa; yo por lo menos me siento tolerante con los votantes de derechas, no con los homosexuales, jeje).

Es cierto que durante los últimos años hemos conseguido que las cosas avancen, mal que les pese a algunos, pero no podemos quedarnos ahí. No mientras en este país aún haya personas que deban demostrar lo que a otros se nos da por supuesto a causa de su opción sexual. Eso no sólo es injusto. Es anticonstitucional.

Éste es el trailer de la película. Si podéis, vedla.