Escrito por: Bloody el 14 Sep 2009 –

Domingo, 13 de Septiembre.

Se acabó la cuenta atrás. En mi portátil brilla el sol, aunque aquí haya amanecido nublado. Nacho y nuestra niña están el parque con los patines. Yo no puedo acompañarlos, así que aquí sigo, frente al ordenador, posponiendo la decisión de si coger o no el tren de las cuatro menos diez.

Debería no dejar que me afectaran tanto las palabras que no dices. Debería aprender a contar hasta 11 antes de hablar (visto que hasta 10 no es suficiente). Debería tantas cosas…

And I can´t believe that time’s gonna heal this wound that I’m speaking of…

(…)

Hora de comer. Si voy a ir deberia espabilar. Nacho, que se ha mantenido al margen hasta ahora, se sienta a mi lado y me da su opinión. Conociéndolo imagino lo que le habrá costado dármela. En el fondo estoy deseando hacerle caso, así que le pregunto si puede ir a sacarme un billete de ida.

And everybody knows that it’s now or never. Everybody knows that it’s me or you

(…)

Coche 1, asiento 43. 3 horas y 6 paradas hasta llegar a Granada. Y pensar que he estado a punto de meterme en un tren que iba a Mérida… habría tenido gracia. En el vagón hay cuatro personas más: una pareja que se ha quedado dormida nada más sentarse, una mujer zurda, maquillada a pistola, que no deja de escribir en un cuaderno rosa de hojas rosas, y un hombre que queda fuera de mi vista.

Everybody knows that you love me baby. Everybody knows that you really do.

Mecánicamente hago el gesto de echarme el pelo hacia un lado, pero no lo encuentro. Entonces recuerdo que me lo dejé ayer en el suelo de la peluquería… Desde el cristal de mi ventanilla, alguien de pelo corto y ojos tristes me hace sentirme una estúpida por haber subido a ese tren.

Everybody knows that I‘ve been faithful, ah give or take a night or two…

A través de mi reflejo veo los olivares partidos en dos por las vías del tren, las casas, las vacas, los pequeños huertos… y me doy cuenta de que nunca, en toda mi vida, he visto un espantapájaros…

Everybody knows I‘ve been discreet, but there were so many people I just had to meet without my clothes.

El cielo está cada vez más oscuro. Ha pasado hora y media cuando de mi bolso se escapa la música de Doctor en Alaska. No quiero cogerlo. Eres la última persona con la que me apetece hablar. Si lo cojo, sé cómo acabará la conversación. Aún así lo hago. Por suerte, un túnel pone punto y final cuando no queda nada más que decir. Algo me dice que mi bolso no volverá a sonar.

And everybody knows…

Empieza a llover y tengo frío. Y ganas de llorar. No debería haber venido.

(…)

Última parada, Granada. Me bajo del tren y os veo allí, esperándome, sonriéndome. La abrazo. A ti no, no me sale. Ni siquiera puedo mirarte a los ojos. Y lo siento por ella, sé lo incómodo que es estar entre tú y yo cuando me pongo en este plan, pero no puedo evitarlo. Un par de horas más y nadie tendrá que darme conversación.

I see you standing on the other side, I don’t know how the river got so wide, and I loved you, baby, I loved you way back when.

(…)

Tendido 8 (lo sé, podría haber sido peor). Hace dos horas que llegué y no he cruzado contigo más que monosílabos. Ojalá no hubiera venido. Salen los músicos. Y ahí está Él. Lo imaginaba más alto, más grande… hasta que empieza a cantar. Aún no me creo que esté aquí.

And all the bridges are burning that we might have crossed, but I feel so close to everything that we lost…

(…)

La segunda canción me pilla con la guardia por los suelos. Rompo a llorar y sale de golpe todo lo que llevo acumulado en los últimos cinco días. Y una vez que empieza no tengo claro que lo vaya a poder parar. Si al menos tuviera aún mi pelo largo para taparme la cara con él… Entonces tú me pasas el brazo por el hombro y me agarras la mano. Dudo durante un segundo entero. Luego apoyo la cabeza en tu hombro y continúo llorando, sólo que ahora me da igual llevar el pelo corto o largo…

You know my love goes with you as your love stays with me, it’s just the way it changes, like the shoreline and the sea …

(…)

Han sido 3 horas de concierto. Me duelen las manos de tanto aplaudir. Mientras nos despedimos, me disculpo con ella, al oído, por haber estado así. Sé que va a decirme que no importa, pero sí que importa. Mando un sms a casa para avisar de que salimos ya. Por delante, casi 3 horas de camino…

It don’t matter how it all went wrong. That don’t change the way I feel…

(…)

Y la casualidad quiere que paremos exactamente en el mismo sitio donde paramos cuando regresábamos del concierto anterior. Y tú propones que instauremos una nueva tradición. Y aunque sigue sin llover, los rayos iluminan el cielo a lo lejos. Y yo no tengo ganas de hablar del pre-concierto, así que hablamos de otras cosas. Y me doy cuenta de que tú tenías razón cuando dijiste que a veces puedo ser muy injusta…

Like a beast with his horn I have torn everyone who reached out for me.

(…)

Y aún así, tú sigues cogiéndome la mano. Y yo sigo intentando aprender a quererte como debería. Sin esperar nada a cambio…

But I swear by this song and by all that I have done wrong I will make it all up to thee.

(…)