counter for wordpress
Un sofá-cama verde y una tele enorme y pesada, de esas que no se estropeaban nunca (no como la nuestra, que nos ha durado un año). A dos kilómetros de meta el tipo del que llevo oyendo hablar desde que empezó el Tour avanza a duras penas, como si estuviera hundido en aceite hasta la cintura. Un nota gordo, con la cara pintada a 3 bandas y su chándal de ir a comprar el pan, se le acerca por la derecha y le grita sus mejores frases de ánimo a un metro de la cara, al tiempo que otro tío en mallas, el primero de muchos, le adelanta por la izquierda sin ni siquiera mirarlo.

Pobrecillo, le ha dado una pájara… ¡Qué duro es este deporte!, sentencia mi madre mientras desenvuelve el segundo helado que mi hermano le ha traído de la cocina, se lo lleva a la boca como si fuera el primero y recoge distraídamente el chocolate que le ha caído sobre el pecho.

(…)

Ahí sigo, pedaleando en aceite…