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Este lunes, además de la cancioncilla de turno, os traigo dos noticias, una buena y otra bastante mala 😦

La bastante mala es que mi Becariock se larga. Por lo visto ha encontrado curro en otra oficina, donde no sólo le pagan por trabajar, sino que además no tiene que llevarle Red Bull a su jefa por las mañanas, ni recoger su ropa del tinte, ni na de na… (mmm, debí haberlo sospechado hace un par de semanas, cuando me dijo que el Red Bull me lo iba a traer la madre del topo… :?)

La buena (ejem) es que a partir de ahora volveré a poner canciones ñoñas, de ésas que a mí me gustan; y que estoy abierta a cualquier sugerencia / petición puntual, siempre y cuando la letra me diga algo (que pa’eso el blog es mío).

Pero eso será a partir del lunes que viene… (o del siguiente, ya veré)

Éste he decidido tomármelo con la deportividad que me caracteriza, y decirle adiós a mi ex-esclavo como Paco manda, poniendo un último post-incollaborationwithmanager, con la traducción de una coplilla que creo que le gustará.

(…)

En cuanto a ti, rubitA, las despedidas (al contrario que el disco volante 8) ) se me dan fatal…

Y… qué puedo decir que no te haya dicho ya?

… que 1.001 gracias por haber dedicado casi 5 meses de tu tiempo a traer propuestas a este blog, algunas dignas de olvidar, como aquel lamentable cuarteto (lo que daría a veces por tener tu memoria de pez…), y otras, la mayoría, canciones preciosas que jamás habría llegado a oír de no ser por ti y que ahora me acompañan en mi móvil allá donde voy

Qué más, qué más………….

Bueno, y que fue bonito mientras duró… y que espero que la fotocopista de tu nueva ofi esté aún más buena que la de ésta (si es eso posible ;))

Boa sorte, Roger.

(…)

El vídeo que querría poner es éste, pero como no puedo…

Y nada, que me voy pa’l cole cantando bajito…

‘These streets’ / Paolo Nutini.

Cross the border into the big bad world
Where it takes you ‘bout an hour just to cross the road
Just to stumble across another poor old soul from
The dreary old lanes to the high-street madness

Cruzar a este lado de este gran mundo despiadado
Donde sólo cruzar la carretera
Ya te lleva cerca de una hora.
Sólo para dar con otra pobre alma que viene
De los deprimentes y viejos callejones a las avenidas de la locura.

Eye fight with my brain to believe my eyes
And it’s harder than you think
To believe this sadness
That creeps up my spine
And haunts me through the night

Mi vista lucha con mi cerebro para creer a mis ojos
Y es más difícil de lo que te imaginas
Creerse esta tristeza
Que me sube por la espalda
Y me persigue por las noches.

And life is good and the girls are gorgeous
Suddenly the air smells much greener now
And I’m wandering ‘round
With a half pack of cigarettes
Searching for the change that I’ve lost somehow

Y la vida es bonita, y las chicas son preciosas
De repente el aire huele mucho más fresco ahora
Y estoy dando una vuelta
Con medio paquete de tabaco
Buscando el cambio, que no sé cómo he perdido.

These streets have too many names for me
I’m used to Glenfield road and spending my time down in Orchy
I’ll get used to this eventually
I know, I know

Estas calles tienen demasiados nombres para mí
Yo solía ir a la avenida Glenfield y pasar el tiempo en Orchy
Acabaré acostumbrándome a esto
Lo sé, lo sé

Where’d the days go when all we did was play
And the stress that we were under wasn’t stress at all
Just a run and a jump into a harmless fall from
Walking by a high-rise to a landmark square.

Dónde se han ido los días en que todo lo que hacíamos era jugar
Y la presión a la que estábamos sometidos no era presión en absoluto
Sólo correr y saltar y caer sin hacernos daño
Subiendo a pie una cuesta hasta la plaza del mercado.

You see, millions of people with millions of cares
And I struggle to the train to make my way home
I look at the people as they sit there alone

Ya ves, millones de personas con millones de preocupaciones
Y yo forcejeo para subir al tren para volver a casa
Y miro a la gente mientras ellos se sientan allí solos.

Life is good, and the sun is shining
Everybody flirts to their ideal place
And the children all smile as a boat shuffled by them
Trying to pretend that they’ve got some space

La vida es bonita y el sol está brillando
Todo el mundo sueña con su lugar ideal
Y todos los niños sonríen mientras un barco se arrastra a su lado
Intentando aparentar que también ellos tienen su espacio.

These streets have too many names for me (…)

Estas calles tienen demasiados nombres para mí (…)

And life is good and the girls are gorgeous
Suddenly the air smells much greener now
And I’m wandering ‘round
With a half pack of cigarettes
Searching for the change that I’ve lost somehow

Y la vida es bonita, y las chicas son preciosas
De repente el aire huele mucho más fresco ahora
Y yo estoy dando una vuelta
Con medio paquete de tabaco
Buscando el cambio, que no sé cómo he perdido.

These streets have too many names for me (…)

Estas calles tienen demasiados nombres para mí (…)

(*) Más traducciones pinchando aquí.

Escrito por: Bloody el 27 Nov 2009.

Salgo de casa con tiempo. Sé que no llegaré tarde (nunca llego tarde cuando de mí depende). Aún así no puedo evitar apretar el paso por las aceras recién estrenadas de mi calle. Camino de la estación me cruzo con padres que llevan un par de paraguas en la mano. La lluvia parece darnos una tregua, pero mis vaqueros se empapan igual, bebiéndose cada pequeño charco que no consigo esquivar.

Me gusta caminar hacia el metro. Me gusta reconocer las mismas caras cada mañana e inventarles historias, aunque no por ello descarto las caras nuevas. Hoy una cara nueva me sostiene la mirada al cruzarnos y me da los buenos días con una sonrisa. Un día que empieza con una sonrisa regalada no puede ir mal…

Paso por delante del kiosco. El kiosquero me mira, pero no me saluda, aunque le compro El País cada día. Ya lo hará, tengo todo el curso. A mi derecha veo al chico que intenta venderle kleenex a los conductores. Aunque le digan que no, él siempre saluda a los niños que van en los asientos traseros y les hace moniguetas. Y sonríe. Sonríe mucho, incluso cuando el semáforo se abre y vuelve junto a su bolsa en la acera. El kiosquero podría aprender mucho de él, sólo con que prestara un poco de atención…

Llego a la estación. No me gustan las escaleras, siempre tengo la sensación de que me voy a caer. Me fijo en los escalones, están mojados por la izquierda. Me agarro a la barandilla derecha e intento pisar por el filo que queda seco. Paso el control y me cruzo con la mujer de la limpieza. Siempre está allí por las mañanas. Siempre lleva una cola de caballo. Siempre lleva puestos unos auriculares de lo que parece un mp3. Nunca la he visto sonreír, ni mirar a nadie a los ojos. Quizá por eso la estación siempre esté inmaculada.

Cuando llega el metro, me meto en el primer vagón, que es donde suele haber asientos libres. Como hoy no he comprado el diario, saco un libro de mi maleta y me pongo a leer. A esa hora el tren va lleno de mochilas y carpetas. Imagino lo raro que debe verse desde fuera a alguien de mi edad en vaqueros y zapatillas de deporte, sin maquillar, con una cola de caballo y una maleta de una peli de animación. Mi bolsa de Jack (‘Pesadilla antes de Navidad’). Quién me iba a decir cuando me la compré, hace 4 meses, que acabaría usándola para esto.

Salgo de la estación. Hay dos opciones: rampa o escalones. Elijo la rampa, claro. El resto suele escoger los escalones. Al bajar, una nueva elección, izquierda o derecha. Elijo derecha. La inmensa mayoría escoge el camino de la izquierda. La acera de la izquierda es más ancha, pero el camino es insulso, sin árboles. La acera de la derecha es estrecha, y a veces toca esquivar las ramas, pero no me importa.

A un lado queda el césped, que hoy está precioso, cubierto de rocío y salpicado aquí y allá por esas flores diminutas y blancas que tanto me gustan. Sobre el césped, un abejorro se mantiene en el aire como si flotara y me paro a mirarlo. No hay nada mejor que venir con tanto tiempo y conseguir que no te sobre.

Cuando el camino se acaba, doy un paso al frente, y luego otro, y otro. Atravieso el paso de peatones, mezclándome con el resto de estudiantes. Desde el aire debemos parecer hormigas, hormigas en fila de dos. Me pregunto si desde el aire se notará que soy una hormiga feliz.

Es jueves, y los jueves tengo 2 horas y media de Psico, mi asignatura favorita con J., mi profe favorito. Me encanta haber vuelto al cole.

Saco del bolsillo la sonrisa que me han regalado esta mañana y me la pongo. Y aunque esté feo que lo piense, siento que me queda como un guante… 🙂

These streets by Paolo Nutini.

Tenías razón, M., esta coplilla le viene a mi post como anillo al dedo. Mil gracias one more time 🙂